Archivos Mensuales: marzo 2014

En memoria de Janeth, estudiante CIES.

Familia CIES

Son las 3 de la mañana y su vista se pierde a lo lejos por el marco de la ventana que apunta hacia la calle vacía, la soledad de ese momento contrasta con la tormenta desatada en su interior, las dudas, las certezas, los miedos y los conflictos que no dejan dormir.

Existe una sola idea en su mente, seguir estudiando, educarse, aprender, cumplir esa meta que se ha propuesto contra viento y marea, no darse por vencida porque los segundos avanzan, los minutos no dan descanso y las horas pasan como una corriente de agua que no se detiene. Por qué se siente feliz en CIES me pregunto yo si nadie conoce su dolor, si la sonrisa de su rostro oculta el padecimiento insoportable. Durante mucho tiempo todos los martes cumplía su cita a clases queriendo aprender algo nuevo con la voluntad de quién pelea una guerra ganando una batalla a la vez, las matemáticas, los lenguajes de programación y todas las materias que veía le abrían un horizonte de conocimiento deslumbrante.

Sus compañeros, los más íntimos, conocían el trasfondo de aquella situación y se convirtió en ejemplo para ellos, es increíble pensar que cada salón de CIES es una manada que se conoce, se cuida y se apoya, en aquellos salones nacen amistades y se entretejen vidas que se acompañan durante este corto camino de preparación y educación.

En el día de su grado sus ojos brillaban, la alegría contrastaba con sus problemas en casa, se extrañaba la compañía de su amado pero al fin y al cabo era el logro de tanto esfuerzo, tal como lo hacen muchos de nuestros estudiantes que construyen sus sueños paso a paso, sembrando en la tierra ciesista para recoger frutos de valor y dignidad.

Hace unos meses esa luz se apagó, la enfermedad agresiva acabó con esa vida, hasta el último momento CIES fue su segundo hogar, su sonrisa se recuerda, sus ganas de estudiar nos motivan y nos recuerda que el tiempo es corto, que la amistad existe y que las ganas de luchar nacen del corazón de las personas que no pierden la esperanza.

Cuantas historias tiene CIES para contar, en su gran mayoría son historias de esperanza por un mejor futuro, un futuro que se labra con las propias manos y no uno que se promete con palabras que se lleva el viento, cada historia es importante porque deja una enseñanza, porque deja huella en cada uno de nosotros y nos hace recordar la razón por la que existimos, construir un mejor país.

En memoria de Janeth, estudiante de Sistemas CIES.

Franky Carrillo

Coordinador de Sistemas y Diseño Gráfico

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La mala leche educación nacional

La divulgación de los resultados de las Pruebas Pisa 2012 que ubica a Colombia en materia educativa en la cola del mundo, no solo nos plantea la necesidad de una reforma urgente del sistema educacional, sino también a cuestionarnos sobre las razones profundas del fracaso. Ahora que los ánimos están calientes y la prensa nos recuerda lo lejos que estamos de alcanzar el desarrollo pleno. Ahora que las preguntas dan paso a las explicaciones y los colegios del país reconocen que en competencias educativas quedamos como una chancleta ante el mundo, es hora de que hablen los políticos, alcaldes y dirigentes de la educación.

Es el momento de reflexionar sobre los por qués. No el mayor  [por qué la educación nuestra es tan mala], sino sobre los otros: por qué nos fue como perro en misa en matemáticas; por qué tan pésimos en lectura y escritura; por qué no dimos pie con bola en ciencias; por qué nuestros futuros profesionales no leen bien y entienden peor. Es hora, creo yo, de que hable la Ministra de Educación, de que hablen los gobernadores de los 32 departamentos del país, de que hablan los alcaldes y concejales y los aburguesados revolucionarios de FECODE. Es hora de que hable el Presidente de la República y le explique a sus gobernados por qué la educación de Colombia huele a podrido y hace más ruido que un carro viejo subiendo una colina empinada.

Hoy estamos indignados porque en materia educacional solo estamos por encima de Indonesia y otras naciones cuyo PIB es inferior al nuestro. Estamos indignados porque cada vez que participamos en dichas pruebas bajamos varios peldaños del escalafón y demostramos que las habilidades nuestras solo se ponen de manifiesto en el chanchullo que llevan a cabo nuestros políticos para robarse los dineros del Estado y la de los directivos de la educación para inscribir en las distintas instituciones públicas del territorio nacional estudiantes fantasmas que luego les serán pagados como presenciales.

Es hora de que se abra una investigación profunda y que tenga que irse quien le corresponda. Es hora de dejar de buscar la fiebre en las sábanas. El país está jodido porque los corruptos  así lo desean y los honestos, que somos muchos, permanecemos pasivos ante el accionar de las mafias enquistadas en los sistemas educativo y político de la Nación.

Es hora, creo yo, de exigir un referéndum para transformar las políticas educacionales, de paralizar el país no solo para pedir un aumento de salario sino para demandar respeto por la formación de nuestros descendientes. Desde hace ya varias décadas, Colombia viene cuesta abajo en materia de educación. Están lejos los días en que los grandes colegios públicos del país se peleaban los primeros lugares de las pruebas del ICFES. Están lejos los días en que colegios como el Iném y el Liceo de Bolívar de Cartagena de Indias eran consideradas instituciones de respeto. Hoy son solo escuelitas donde asisten 25 de las 82 pandillas que tiene la ciudad.

Pero el problema, de orden nacional, va más allá. Pues las políticas de cobertura que ha puesto en marcha el Estado desde hace unos años para acá han violentado la exigencia académica y permitido que el soporte que mantenía con vida la selección de los estudiantes cediera. Hoy, al Gobierno le interesa mucho más mantener las aulas llenas que prodigar una formación de calidad, acorde con los nuevos estándares de la educación internacional, pues aunque lo que se busca es asentar las competencias en las distintas disciplinas del conocimiento, en muchas de nuestras instituciones siguen evaluándose contendidos. De ahí, sin duda, parte del fracaso que se pone de manifiesto cada vez que nuestros estudiantes acuden a la realización de las Pruebas Pisa u otras de carácter nacional como las Saber 11 o Saber Pro.

Perder el año escolar, como decían nuestros padres y abuelos, es hoy un mal negocio para el Estado aunque el estudiante no haga el mínimo esfuerzo para ser promovido. El problema es grave porque  la formación de los ciudadanos no se está mirando en término de excelencia sino bajo la lupa de cobertura-pérdidas. Es decir, cuánto dinero se va por el caño cuando un  alumno reprueba el año escolar y cuánto debe aportar el Estado para que lo repita. Las leyes para minimizar el impacto de reprobación han sido sin duda desastrosas porque han obligado a las instituciones escolares llevar a cabo una promoción casi automática de los educandos, sin importan si estos han desarrollado las competencias necesarias que les permita ser promovidos a un grado superior.

Hay que recordar que la función del Estado Social de Derecho no es hacer favores. Este tiene unas obligaciones constitucionales y morales con sus nacionales, y una de estas es la inversión sistemática en educación que permita el avance firme de sus instituciones y asegure un futuro digno a sus ciudadanos. Una inversión que no se limite solo a la cobertura, sino también que desarrolle los mecanismos necesarios para que esa educación se inserte en unos estándares mínimos de calidad, como lo exige el Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes, PISA [por su sigla en inglés].

Recordar que los pueblos que olvidan su historia están condenados necesariamente a repetirla no es un lugar común, sino una manera sensata de apuntalar el lugar de fractura para que los que vienen no cometan las mismas faltas que nos condenaron. Es una cuestión de sentido común. Es la razón que lleva a un padre  a preparar el camino por donde transitará el hijo para que no caiga en los baches en los que él tropezó. En Colombia, la educación es mala porque las políticas que la rigen lo son. Y hasta ahora no se vislumbra a corto ni largo plazo un interés real del Estado por corregir los errores, lo que nos permite asegurar que los resultados de las próximas Pruebas Pisa serán peores. Para esto no se necesita tener una bola mágica de cristal. Los hechos hablan por sí mismos.

Por Joaquín Robles Zabala
Publicado el 07/12/2013 en http://www.semana.com

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Colombia, por una educación de calidad

Según el más reciente balance del Banco Mundial, Colombia es una de las naciones Latinoamericanas con mayores brechas sociales a pesar de sus positivos avances en la disminución de la pobreza según el informe ‘Ganancias sociales en la balanza: un reto de política fiscal en América Latina y el Caribe’ se le hacen algunas recomendaciones a la Nación donde toma gran relevancia el deber que tiene el Estado para garantizar el ingreso a una educación de calidad de forma equitativa incrementando así las posibilidades para la primera infancia.

Frente a las apreciaciones del informe el profesor Jonathan Caro Parrado Licenciado de Ciencias Sociales de la Universidad Pedagógica de Colombia, graduado en 2012, actualmente coordinador del Centro de Estudios Geográficos Leonardo Pérez Castillo, perteneciente al colectivo “Sin Memoria Muero” y participante de la Mesa Amplia Nacional Estudiantil- MANE respondió:

¿Cuál es el contexto de la educación en Colombia?

La educación en Colombia es una apuesta desde lo gubernamental donde se busca las mejores de esta, sin embargo el problema radica en el que estas mejoras se quieren hacer desde una mirada económica de competitividad, entonces estos nos lleva a tratar de imitar experiencias educativas exitosas como las de Finlandia, Alemania y Japón pero que para un país como Colombia no funcionan.

Entonces se habla de la baja financiación de los procesos educativos, de la falta de conocimiento del contexto de los niños niñas y jóvenes que asisten a la escuela, y de deficientes garantías para los profesores de básica primaria y secundaria.

¿Los métodos educativos que se utilizan son los adecuados?

Nosotros no podemos experimentar con recetas que no se acoplan a la realidad colombiana y se debe partir que desde la preparación de los maestros, y la inversión en educación es muy baja, entonces estos métodos no generaran los mejores resultados.
Pero la reflexión debe ser cual es el verdadero proyecto de nación que tiene Colombia, y si se le apunta a una educación técnica o tecnológica o para hacer empresa.

¿Cómo se puede obtener una educación de calidad para el país?

Se debe resaltar, que desde el informe la fundación Compartir titulado ‘Tras la excelencia docente, no se puede determinar desde las tempranas edades quien tiene vocación para ser maestro, sin embargo lo que se puede hacer es trabajar por cultivar unas propuestas pedagógicas como se hace en las escuelas normales pero también se debe trabajando desde lo disciplinar.
Se debe exigir más requisitos para los profesores que llegan a enseñar a básica primaria, ya que en este país con solo ser normalista para dictar una clase, pero reitero que se le deben dar garantías desde lo laboral.
La escuela no puede ser una guardería en donde los niños pasan horas aburridos, si no que se debe convertir en un espacio de transformación donde desde las directivas se piensen en unas dinámicas diferentes para la enseñanza, porque las nuevas generaciones no se pueden formar a partir de un modelo que cumple más de 50 años.

¿Por qué la educación puede ser un motor para la disminución de las brechas sociales?

Las brechas sociales se disminuyen, cuando exista una educación unificada en donde no se le enseñe al de los andes que puedo ser el dueño del mundo, mientras que en otra universidad se le enseñe a ser un buen empleado y a pesar de los planes existencialistas de el Estado como de cero a siempre estos son solo paños de agua tibia, pero todos los que hacen parte de estos procesos educativos debemos apostar por una educación con mayor igualdad.

¿Qué debe hacer el Estado para el mejoramiento de la Educación?

Lo primero que se debe hacer en generar más inversión para la educación y desde allí se puede partir para estas mejoras, desde mi postura a los chicos se les puede desde cada docente generar alumnos más críticos, con posturas que contribuyan a los procesos sociales.

¿Qué modificaciones se deben realizar en los procesos académicos de la básica primaria?

Lo principal es trabajar en el pensamiento lógico matemático y en la comprensión lectora, para unos procesos educativos mas consolidados, y desde los maestros ellos no deben saber de todo si no especializarse y generar contenidos más rigurosos, pero a la vez más didácticos.

¿Cómo se puede integrar a la sociedad civil para contribuir a las mejoras de la educación?

Lo primero que debe hacer la sociedad es dejar la apatía por los temas de participación ciudadana y sus realidades, concientizándose que la educación es un proceso a largo plazo que debe contribuir en el mejoramiento de los niños.
Además los padres se deben apropiar de las instancias de participación, como las juntas de padres de familia, consejos estudiantiles, la juntas directivas del colegio que junto a profesores, rectores, estudiantes y padres, articulen programas que construyan una educación mas acorde las necesidades del país.

¿En Latinoamérica existe algún modelo educativo que le pueda servir en Colombia?

En Colombia ya existen modelos educativos que le apuestan a ese cambio y ese mejoramiento, solo para mencionar un ejemplo se puede hablar de los procesos de educación propia que se viene desarrollando en el Cauca, donde se le enseña a la comunidad procesos académicos mas a acordes con las necesidades de la comunidad, es tan exitoso este proceso que ya se conformo la Universidad NISAC donde todos los saberes de la población se integran a cada una de las materias que se ven desde el colegio, que en fin de cuentas es la verdadera labor de la educación, que es preparar al hombre para la vida.

Las escuelas zapatistas también pueden servir porque estas tienen un grado de humanización que puede contribuir en todos estos procesos de apropiación de una verdadera cultura y un mayor conocimiento de lo que somos y lo que se puede hacer.
El profesor concluye diciendo que se debe trabajar por una educación superior que desarrolle planes de contingencia para la educación de las nuevas generaciones, y que este proceso puede a su vez contribuir para la reducción de la desigualdad cultural, económica y social de Colombia.

Por:  | marzo 06, 2014
Publicado en: www.las2orillas.co

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