Archivo de la etiqueta: Deserción escolar

COMBATIR EL BAJO RENDIMIENTO ACADÉMICO PARA PREVENIR LA PÉRDIDA O EL FRACASO ESCOLAR: UNA TAREA COMPARTIDA ENTRE PADRES Y ESCUELA

Educación básica CIESSi miramos la siguiente definición sobre educación que nos dice: “Proceso de desarrollo integral de la persona humana, a través del cual profundiza su experiencia personal y de la sociedad con el fin de lograr su madurez y la transformación de su realidad”, podríamos observar que para muchos educandos no se cumple, cuando no culminan satisfactoriamente un ciclo escolar.

Analizando las causas de pérdida o deserción escolar, se determina que son variados los factores que inciden entre los cuales se destaca la formación moral de los individuos, una formación que empieza en casa y debe ser completada en las instituciones educativas.

La deserción del sistema educativo no sólo perjudica a los escolares y a sus familias sino también a todo el país, porque se restringen las posibilidades de desarrollo social y las que están en directa relación con el capital humano. Es clara la relación entre el nivel educativo y las oportunidades de progreso de las personas. Así, dejar la escuela para acceder a empleos informales, que suelen tener jornadas excesivas y precarias condiciones laborales, hace que se conserve o prolongue el círculo de la pobreza.

En este orden de ideas, los factores asociados a la deserción escolar se pueden agrupar en tres grandes ámbitos:

Ámbito familiar: La familia es la primera y más importante institución educadora. Las interacciones que se producen en su seno influyen de modo continuo y significativo en la vida de sus miembros.  Aunque haya numerosas excepciones, cabe pensar que el nivel instructivo de los padres incide en el rendimiento académico de los hijos. Por otra parte, la escasez de recursos económicos familiares puede frenar el proceso formativo y el rendimiento académico de los hijos cuando las presiones y situaciones impuestas por la penuria son tan grandes que ahogan a los menores en preocupaciones o impiden disponer de las condiciones materiales necesarias para estudiar. Igualmente se puede comprobar que las actividades sociales y recreativas de la familia constituyen un buen indicador de la influencia que esta institución ejerce sobre el rendimiento escolar del alumno, ya que los educandos que tienen un buen ambiente familiar en casa luego consiguen mejores notas que aquellos con ambientes familiares malos. Por lo tanto cabe consignar que el clima familiar que puede ayudar a optimizar la educación y consiguientemente a neutralizar el fracaso escolar, es el que se basa en el afecto, la comunicación, la seguridad, el respeto, las normas, la participación y el fomento de la autonomía.

Ámbito escolar: El ambiente escolar no se reduce al marco físico, también hay que tener en cuenta la dimensión humana. El clima social escolar depende de la cohesión, la comunicación, la cooperación, la autonomía, y la organización del estilo de dirección docente. En general, el tipo de profesor dialogante y cercano a los alumnos es el que más contribuye al logro de resultados positivos y a la creación de un escenario de formación presidido por la cordialidad.  Se puede pronosticar un mejor rendimiento académico a los alumnos que trabajan en un ambiente de respeto, presidido por normas claras y en el que se cultiva la cooperación sin prescindir de la autonomía. 

Ámbito personal: El estudio del rendimiento escolar a partir de variables personales enfatiza con justicia el hecho de que el verdadero protagonista de la educación es el alumno. Las variables más relevantes, que influyen en el rendimiento del alumno pueden ser el autoconcepto y la autoestima, el alto nivel de aspiraciones, las actitudes hacia el estudio, la autoeficacia, etc. La personalidad constituye algo dinámico y a su vez adaptativo. Es el resultado de los factores hereditarios y ambientales, pero en cualquier de los casos, cabe afirmar que la perseverancia, en cuanto rasgo de personalidad, ayuda a obtener buenos resultados. Todo éxito requiere constancia, esfuerzo prolongado, tolerancia a la ambigüedad y a la frustración.

Es urgente y necesario que todos los involucrados en el proceso educativo, brindemos estrategias compartidas que contribuyan a disminuir en gran medida la pérdida o el fracaso escolar.

Liliana Forero Salgado

Coordinadora – CIES Neiva

Etiquetado , , , , , ,